Nº72 - febrero 2018

La Energía del Equipo

La energía del equipo

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La Energía del Equipo

En este vídeo (de calidad doméstica) un grupo de colegiales japoneses muestran el poder de la energía del equipo para ayudar a uno de sus compañeros a superar un reto “imposible”.

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VC_La energía del equipo

En este vídeo explicamos las responsabilidades que cada miembro de un equipo debe asumir como propias para que el equipo tenga la energía necesaria

Podcast

Resumen

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LAS RESPONSABILIDADES DE LOS MIEMROS DEL EQUIPO

El vídeo “La energía del equipo” nos ha llamado la atención por muchos motivos. Podría ser utilizado para presentar diversos temas relacionados con habilidades y capacidades profesionales, que es lo que a nosotros nos ocupa.

Por ejemplo, nos habla del tesón, de no rendirse, de intentarlo una y otra vez. No sólo el del chaval, también el de su monitora, de su “jefa”.

También nos habla de cómo fijar objetivos. Un jefe “coach” que quiere que su gente crezca desarrollando sus capacidades significativamente no pone objetivos incrementales, no pide un poco más de lo mismo. Pone objetivos retadores, que pueden parecer, como en el vídeo, imposibles. Porque sólo al plantearnos lo “imposible” modificamos nuestra forma de pensar, nos salimos de la caja. Porque para hacer lo posible basta con hacer un poco más o un poco mejor de lo mismo. Pero para hacer lo (casi) imposible hay que hacer otras cosas y hacerlas de forma diferente.

Pero hoy nos centramos en la energía de ese equipo, que el vídeo muestra de una forma impresionante. Una y otra vez, sin caer en el desánimo, el chaval lo intenta. Una y otra vez, sin caer en el desánimo, el equipo le apoya. Hasta que entienden que con eso no basta, que el chico necesita sentir que todo el equipo le empuja físicamente.

Lo que en nuestra opinión el vídeo ilustra fantásticamente es una idea esencial para conseguir equipos eficaces: Que las responsabilidades de los miembros del equipo no pueden quedarse, como sucede demasiado a menudo, en los estrictos entregables de cada uno de sus miembros. Un equipo no tiene éxito porque cada uno de sus miembros entregue lo que debe entregar. Eso no es un equipo, es una cadena de montaje.

Un equipo tiene éxito, porque, como para estos chavales, cada uno de sus miembros se hace responsable no solo de saltar él el plinto, sino de que lo salten todos los demás. Cada uno de estos chicos se sabe responsable además de las relaciones entre ellos, porque si no son una piña genuina, no consiguen darle semejante empujón.

Cada uno de esos chicos está tan firmemente comprometido en el éxito de este chaval porque saben que el equipo no tendrá éxito si 19 de ellos saltan el plinto y uno no. Los miembros de equipos que funcionan saben que si cada uno de 10 entrega un 100% y uno de ellos sólo el 50%, el equipo no ha entregado un 95%, ha entregado un resultado incompleto y, por lo tanto, ha fracasado.

Lo que estos pequeños japoneses nos recuerdan es que, en los equipos excelentes, todos sus miembros asumen siempre estas cuatro responsabilidades:

  1. Sus entregables
  2. Los entregables de los demás
  3. Las relaciones entre los miembros
  4. El éxito del equipo

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