Nº3 - julio 2011

Las 3 fuentes del poder III

El Poder de la Relación

tiempo 02:21 min

Dramatización: El Poder de la Relación

En este vídeo podrás ver un ejemplo de la tercera de las tres fuentes del poder accesibles a directivos: «Poder de la Relación». Más fuentes en anteriores newsletters.

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Videocast

En este videocast verás en qué consiste el Poder de la Relación y las ventajas de utilizarlo

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Resumen

El poder de la relación es aquel que hace que el subordinado haga lo que el director espera por el hecho de que es él quien se lo pide. Para que una relación así se desarrolle, es el director el que tiene que «cursar la invitación». Para que se dé una situación en la que el subordinado entrega lo que el director espera, sin mediar coerción o en base a su admiración por el conocimiento de éste, el director necesita invertir su tiempo y mostrar un genuino interés en el desarrollo del subordinado. Es por esta razón, en respuesta al interés del directivo, que el subordinado entregará el máximo de sí mismo.

Cuando el directivo consigue establecer este tipo de relación, el miedo, que es como hemos indicado anteriormente una constante en la relación jefe subordinado, desaparece casi por completo. Cuando el miedo desaparece es cuando pueden aparecer en escena la creatividad, el compromiso y la entrega. Y fundamentalmente la audacia que es el motor del crecimiento de las personas y las organizaciones. Sólo asumiendo algún riesgo personal, explorando los límites, se producen avances.

De hecho, el uso del poder de la relación es la mejor estrategia posible para que un directivo reduzca su riesgo personal: construir un equipo eficaz le refuerza, no le debilita en la organización.

Hay otra ventaja relevante en el uso de esta fuente de poder. Su eficacia puede crecer casi indefinidamente y de forma exponencial. Es decir, inversiones relativamente pequeñas por parte del directivo, producen mejoras sustanciales en la eficacia de la unidad. No tiene además limitaciones de ámbito o temporales, como veremos más adelante.

En el uso del poder de la relación el directivo da sobre todo significado al trabajo, que es, sin duda uno de los más potentes generadores de motivación. En la relación, el director exige a cambio compromiso.

¿Cuáles son las ventajas del uso del poder de la relación?

  • Hay más interés en evolucionar, tanto a nivel personal como colectivo. El interés mostrado por el director en la evolución de sus subordinados, en la mejora de sus capacidades motiva a la acción.
  • Hay más libertad, lo que lleva a un mayor grado de confianza y se manifiesta a la hora de proponer ideas, analizar y criticar, crear e innovar y arriesgar personalmente.
  • Hay más respeto. Se toman en serio las motivaciones, el empuje y el enfoque de los empleados.
  • Hay más sentimiento de justicia. Se cree que esfuerzos y recompensas están justamente distribuidos.
  • Hay más productividad como consecuencia de todo lo anterior.

No hay, como en los casos anteriores, limitaciones al uso del poder de la relación. El poder de la relación se usa a todas horas, inconscientemente. No se invoca conscientemente. Decimos que el director exige compromiso, pero si la relación es la fuente de su autoridad, no necesita reclamarlo de forma expresa.

En próximos capítulos trataremos las herramientas mediante las cuales el directivo puede fundar y desarrollar el poder de la relación. Dado que el objetivo es el desarrollo de la relación nos centraremos en la interrelación uno a uno del director con el subordinado.

Bibliografía

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