Nº84 - abril 2019

Lobos solitarios

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Así no

En este vídeo vemos a un lobo solitario que no entiende por qué debería rendir cuentas a otros miembros del equipo

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VC Lobos solitarios

En este vídeo explicamos qué debe hacer un mando cuando se encuentra en su equipo a un lobo solitario: Lo que funciona y lo que no funciona con estos personajes

Podcast

Resumen

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LOBOS SOLITARIOS

 

Son personajes como el que hemos visto en el vídeo. Aunque casi siempre parodiamos en nuestros vídeos, creo que el personaje es reconocible en una gran cantidad de organizaciones: Cree ser un mejor profesional que el resto de los miembros del equipo y por ese motivo no está dispuesto a permitir que otros miembros del equipo le interpelen o le pidan cuentas. De hecho, a duras penas soporta que lo haga su mando.

La pregunta que viene a la mente es ¿Por qué diablos se les permite? Y las respuesta, en general, es obvia: Porque, en efecto, son muy buenos profesionales. Están técnicamente preparados, comprometidos con sus objetivos personales, que suelen alcanzar en buen grado, echan las horas que sean, y son confiables. ¿Cómo vas a reprender seriamente, no digamos ya despedir, a alguien así? Así que ahí los tenemos, los lobos solitarios, individualistas, insolidarios, pésimos jugadores de equipo…, y grandes profesionales.

¿Qué hacer con ellos? Pues lo mismo que con el resto, es decir, intentar que cambien su comportamiento mediante el feedback y el coaching. El problema es que, con estos personajes, estas herramientas a menudo no funcionan. ¿Por qué?

Por que creen estar por encima del bien y del mal (Y se les consiente). Para que el coaching funcione es imprescindibleque el coachee desee ser ayudado de esa forma y por esa persona, ese coach en concreto. ¿Cómo va a desear o aceptar el coaching una persona que cree estar por encima de los demás? Ni siquiera puede entender el propósito del coaching.

Por otra parte, para que el feedback funcione tiene que estar muy claro quien es el jefe. Hemos enseñado desde hace años que el poder más sostenible y eficiente del que puede hacer uso el mando es el de la relación. Muy por encima del poder del conocimiento y no digamos del poder de derecho. Y también hemos mantenido siempre que el poder de derecho (El que la jefa tiene por el hecho de serlo) debe ejercerse cuando es necesario. El poder de derecho, decimos, se basa en el miedo, miedo a las consecuencias de no hacer lo que mi jefa espera de mi. Decimos que debe utilizarse en situaciones muy específicas, y, en concreto, ante incumplimientos de políticas, procedimientos e instrucciones. No digamos ante el menosprecio de uno de los valores propios de la empresa.

La pregunta que el mando de un lobo solitario debe hacerse es si en su organización, hay una creencia firme en que el trabajo en equipo es siempre, a la corta o a la larga, más eficaz que el trabajo individual. Si el mando comparte con nosotros esa creencia, entonces tiene que usar su poder de derecho ante el lobo solitario, tiene que hacerle ver que si no modifica su comportamiento habrá consecuencias negativas (Y que si está dispuesto a hacerlo, le apoyará con feedback constante y coaching). Por que ese lobo solitario puede alcanzar objetivos personales, pero lo hace a costa de las relaciones con y en el equipo. De un modo u otro, esos objetivos se alcanzan a costa del equipo. Y eso, para quien de verdad cree que no hay individualidades más eficaces que un buen equipo, no puede consentirlo.

 

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