Nº80 - diciembre 2018

Ser externo o ser interno

Externo o interno

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VD Interno o externo

En este vídeo vemos a un externo explicar a un compañero por qué prefiere no comprometerse y mantener todas las puertas «abiertas». Es un externo.

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VC Ser interno o ser externo

En este vídeo explicamos las diferencias entre externos e internos y cómo podemos aumentar nuestra «internabilidad».

 

Podcast

INTERNO O EXTERNO

 

Son dos grandes categorías o personalidades en las que nos ubicamos todos. Los externos son aquellos a los que les pasan cosas. Nunca se ven a si mismos como responsables, y si les preguntas si pueden hacer algo al respecto siempre te contestarán que no o que “hombre, siempre se puede mejorar…”. De un modo u otro los externos han interiorizado que lo que les sucede escapa a su control. Los internos saben que hay cosas que están fuera de su control y también saben que la suerte afecta a su destino. La diferencia está en que los internos saben algo más: saben también que hay cosas que sí que controlan, y que la suerte nunca llega si no la estás buscando.

Estas categorías afectan tanto a lo profesional como a lo personal y en todos los ámbitos acaban determinando lo que realmente nos pasa en la vida.

Dado que los externos no ven su contribución a lo que les sucede, o la consideran intrascendente, creen que en realidad no pueden hacer nada para que las cosas mejoren. Y por lo tanto, no hacen nada. Su visión del mundo determina su comportamiento y éste, los resultados que obtienen en la vida. Como mucho siguen con el “más de lo mismo”. Cuando hay cambios, o sea siempre, son sobrepasados o dejados de lado. Ningún cambio les conviene, solo quieren “más de lo mismo”, por malo que esto sea.

Los internos tienen una especie de “estrella polar” personal. De algún modo saben a donde van, qué les conviene y qué no. Esa estrella polar está compuesta de sus valores y de la identificación de un propósito en lo que hacen. Es decir, sabe para qué están aquí, como contribuyen. Y saben también lo que quieren hacer y lo que no, lo que es, para ellos, aceptable e inaceptable.

El cambio suele pillarles preparados. Saben, de entrada, si es coherente con su estrella polar. Si les acerca o les aleja. Y por eso saben si deben liderarlo o resistirse a él.

Por supuesto, no hay externos totales ni internos totales. Estamos todos en un punto entre 0 y 100. Y tenemos nuestros momentos. Y no somos igualmente internos en cada contexto (aunque tampoco suele haber grandes diferencias). La cuestión es mejorar nuestra “internabilidad” si se me permite el palabro. ¿Cómo?

Lo primero es conocer tu estrella polar. Para algunos está muy clara, pero es bueno pararse a pensar el ello, porque puede cambiar con el tiempo.

¿Cuál es mi propósito, como profesional, como miembro de una familia, como amigo, como parte de una sociedad? ¿Cuáles son mis valores? ¿Están cambiando? ¿Deben cambiar?

Lo segundo es que en cualquier situación hay tres clases de circunstancias: Las que controlo, sólo dependen de mi. Las que no controlo, pero sobre las que tengo o puedo tener capacidad de influencia. Aquellas sobre las que no tengo control.

Ante el día a día, ante el cambio, ante la crisis…Céntrate en lo que controlas, entiende cómo puedes influir en los demás…olvida aquello que no controlas en absoluto, deja de pensar en ello, deja de hablar de ello, no te ayuda.

 

Estas son fechas de buenos propósitos…hacernos más internos es un magnífico propósito para el año que viene…para ya mismo.

 

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