Nº20 - junio 2013

El jugador de equipo

Me lo guardo

tiempo 00:50 min

Dramatización: Me lo guardo

En este vídeo vemos a dos personajes que, al ocultar información crucial, ponen barreras al éxito de su equipo

tiempo 06:48 min

Videocast

En este vídeocast explicamos qué es en nuestra opinión un verdadero jugador de equipo.

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tiempo 05:30 min

Resumen

En Nexpertia estamos convencidos esta situación que habéis visto se está produciendo en este mismo instante en muchas empresas del mundo. Gente que dice trabajar en equipo y lo que realmente está haciendo es construir barreras dentro del equipo

Las barreras que en este caso podemos observar claramente que estos dos personajes del video anterior están construyendo son:

  • Barrera a la comunicación. Uno de los elementos imprescindibles para que un equipo funcione es que haya comunicación. Esto lo sabemos todos. Pero si dejamos el término comunicación en su acepción genérica, corremos el riesgo de no tener una idea muy clara sobre qué significa en mi equipo. El equipo tiene que tener comunicación bien estructurada, ya sea con reuniones, ya sea con grupos de correo electrónico, entre otras cosas, sobre lo que está pasando. Los diferentes miembros del equipo tienen distinta visión de la realidad, y esta es una de las razones fundamentales por las que se forma un equipo, para que cada miembro aporte los datos que tiene sobre la realidad que observa, y después las opiniones o conclusiones a las que esos datos les llevan. En cambio, en el video hemos observado como esos dos personajes están determinados a no compartir la información que tienen sobre determinados clientes. Esto debería ser anatema dentro del equipo.
    ¿Por qué ocurre? ¿Qué les lleva a comportarse así? Nuestros comportamientos están basados en nuestras creencias, y en este video, aparentemente, estos dos personajes creen que “para ellos” es mucho mejor no comentar lo que les parece evidente, no decir lo que están viendo, y posiblemente esa preferencia se de porque piensan que si dicen lo que están viendo van a ser clasificados como difíciles, faltos de espíritu colaborador, complicados, etc. Parece que ya tienen experiencia bien será propia, o en cabeza ajena, de que esto mismo ha podido ocurrir en el pasado.
    La responsabilidad de que en los equipos haya una completa transparencia informativa recae, como siempre, en los líderes de esos equipos o de la organización. La mejor manera que tienen esos líderes para asegurarse de que se va a producir esa transparencia informativa, es alentarla con sus propios comportamientos, es decir, jamás criticar la puesta en común de lo que la gente observa, antes al contrario, agradecer esa comunicación y ser estrictos en el orden exposición, primero los datos, lo que se ve, después de las opiniones. Eso no implica consentir a personajes dominantes o negativos. La selección (y por lo tanto también la separación) de los miembros del equipo es una tarea clave, más que la estrategia. Los negativos o poco comprometidos no son jamás buenos jugadores de equipo. Los críticos pueden ser excelente jugadores de equipo si su crítica surge del compromiso con el resultado.
  • Barrera a la confianza. Estos “jugadores de equipo” están alimentando la desconfianza dentro del equipo. Desconfían de que el equipo sepa asumir la información que ellos tienen para compartir y puedan hacer un buen uso de la misma, y como desconfían, no la aportan. Sin confianza no hay equipo que funcione. La confianza tiene que manifestarse en al menos las siguientes direcciones:
    • Confiar en que toda la información se pone sobre la mesa
    • Confiar en que los colegas son capaces, y si en algún momento no lo son, solicitarán ayuda sin temor a que su reputación se vea puesta en entredicho
    • Confiar en que el trato entre los miembros del equipo se hará sobre la base del respeto mutuo, es decir, que los conflictos serán tratados centrándose en los asuntos en vez de en las personas.
    • Confía en que los miembros del equipo están comprometidos, es decir, harán lo que tengan que hacer para cumplir con sus compromisos.

Generar un entorno de confianza es una de las tareas esenciales del líder de equipos, y para ello debe ser extremadamente cuidadoso en evitar comportamientos propios o ajenos que puedan minarla, tales como silencios sospechosos, faltas de respeto a las minorías y en general incumplimiento de los compromisos.

En resumen, no es un jugador de equipo quien esconde información, no es un jugador de equipo quien no confía en el resto de sus compañeros. Un jugador de equipo comparte lo que ve, su análisis; un jugador de equipo confía en, entre otras cosas, que sus compañeros asumirán esa información y debatirán de buena fe sus contenidos para llegar a los planes de acción que se acuerden, planes de acción que se descompondrán en compromisos miembros del equipo asumirán. Un jugador de equipo muestra coraje y no esquiva el conflicto que pueda provocar su personal entendimiento de lo que está pasando.

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