Nº45 - octubre 2015

La responsabilidad del líder

Tú escucha

tiempo 02:26 min

Dramatización: Tú escucha

En este vídeo vemos a un jefe que no actúa como un auténtico líder porque no entiende cuál es su responsabilidad como tal.

tiempo 04:16 min

Videocast

En este vídeo explicamos cuál es la auténtica reponsabilidad del líder al afrontar retos.

Descargar podcast

tiempo 04:00 min

Resumen

LA RESPONSABILIDAD DEL LÍDER

Para muchos jefes su posición implica necesariamente ese pensamiento: Yo, el jefe, hablo; tú, tropa, escuchas. No nos referimos sólo a típicos jefes X, partidarios del ordeno y mando que, al menos de puertas afuera están «desaparecidos». Muchos que se dicen contrarios a este precepto caen en el «Tú, escucha». Lo hacen porque una lógica falaz les lleva a pensar que si han recibido el mando, debe ser porque saben más, incluso porque ellos sí que saben y los demás, no. Así que «lógicamente» de la premisa de «porque sé más me dan el mando», se deduce erróneamente que «si me han dado el mando, será porque sé más». Suena absurdo, pero funciona en las cabezas de muchas jefas y jefes que o realmente se llegan a auto convencer de este argumento o simplemente hacen uso de él «como si fuera así», para asentar su autoridad.

En nuestro libro «Liderando con Exigencia» mencionamos el conocimiento como una de las posibles fuentes de poder o autoridad del mando. Y aconsejamos su uso, advirtiendo, eso sí de sus limitaciones, entre otras el alcance (Aún en el supuesto de que seas jefe porque sabes más de algo, es seguro que no sabes más de todo), de disponibilidad (¿Qué pasa cuando el jefe no está?), uniformidad…Y comentamos el riesgo de que el director que usa el poder del conocimiento lo haga transmitiendo meras pautas y no conocimiento y buscando más la dependencia que la autonomía de los miembros de su equipo.

No, no es una buena actuación de la del director que hemos visto en el vídeo, más preocupado en mostrar sus conocimientos para reforzar su autoridad y en trasladar pautas concretas que en que en buscar la aportación de su equipo y su crecimiento.

Un mando así acabará conformando un equipo mediocre (los mejores, los más creativos y autónomos no lo soportarán mucho tiempo), uniforme (todos acabarán pensando como él) y como consecuencia, limitado. Restará de las capacidades de su equipo, no las hará crecer.

El liderazgo implica no centrarse tanto en lo que uno es capaz de hacer por si mismo como en lo que es capaz de hacer el equipo. El líder tiene que hacer crecer al equipo, animarle a superar los límites, a salirse de la caja, a hacer cada vez más y mejor las cosas. Y no es dando las respuestas (aunque se tengan) como se consigue. Es retando al equipo a pensar por si mismo, a ser autónomo y creativo, a hacer propuestas, aunque no sean todas acertadas. Y eso no se hace contestando sino preguntando.

El comportamiento que identifica a un líder ante un reto es su capacidad para hacer preguntas relevantes al equipo, hasta que surja una propuesta suficientemente adecuada de superación del reto.

Salvo en situaciones de urgencia, o en que la calidad y la seguridad estén altamente comprometidas el líder debe inhibirse de dar las respuestas, al menos hasta que todos hayan hablado, y al tiempo, empeñarse en que se hagan las preguntas pertinentes. Su responsabilidad no es tener la respuesta correcta. Es que la tenga su equipo.

¿Quieres saber qué más
podemos hacer por ti?
Contacta con nosotros