Nº104 - abril 2021

Persuadir al jefe o a al jefa 1. Arrogantes

Persuadir al arrogante

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Persuadir al arrogante

En este vídeo vemos a un subordinado intentando persuadir a su jefe para que tome determinada decisión. Primero lo hace mal, porque el jefe es un arrogante que no admite que le digan lo que debe hacer. En la segunda toma adopta otro enfoque y…sale bien.

 

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VC Persuadir al arrogante

En éste vídeo explicamos qué pasa con los jefes arrogantes y cuál es la manera adecuada de persuadirles para que adopten las decisiones que consideramos mejores.

 

Resumen

PERSUADIR AL ARROGANTE

Con esta lección iniciamos una breve serie sobre cómo persuadir a los jefes, atendiendo a su personalidad.

El jefe arrogante, o narcisista, es uno de los más comunes. En esencia son personas que “lo saben todo”, y si no lo saben es probable que se decidan justamente por lo contrario de lo que se les propone. ¿Por qué? Porque tienen una necesidad casi patológica de quedar por encima. Para ellos ser jefe implica ser el más experto en todo y quedar claramente por encima de sus subordinados. Nada sorprendentemente, a menudo esta personalidad esconde un profundo y subconsciente sentido de inferioridad.

¿Sirve de algo empujarles a tomar una determinada decisión como hace el bueno de nuestro especialista en el vídeo? No, no sirve, porque no es su idea y sólo el tiene la idea correcta. Es más cuanto más empujemos nuestras propuestas más aumentará su rechazo. Con ellos no va de si es buena o mala, va de quien la hizo primero.

La solución nuestro mando es así de arrogante es no hacer propuestas sino preguntas cuya respuesta haga más evidente y adecuada para ese jefe la propuesta que tenemos en mente.

En el vídeo el especialista quiere que se averigüe más así que hace una pregunta tal que el jefe pueda asumir su ignorancia sin quedar mal. Por que, si admite que no sabe, la conclusión a la que él mismo llegará es que hay que averiguar. Y si su respuesta no es confesar la ignorancia, seguimos haciendo preguntas cada vez más difíciles de responder.

Si nuestra propuesta no es más averiguación, sino acción, sea esta inversión, cambios de estrategia o política etc., hay que llevar las preguntas bien pensadas, haciendo un poco de ingeniería inversa. ¿Qué respuesta llevaría como conclusión lógica a mi propuesta de acción? ¿Qué pregunta puedo hacer cuya respuesta manifestará el coste del statu quo y orientará hacia cómo ahorrárnoslo?

 

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